La generación Z mira a los años noventa como un refugio estético: un pasado reciente, reconocible y cuidadosamente editado, del que extrae códigos de estilo para ordenar un presente saturado.
La generación Z mira a los años noventa como un refugio estético: un pasado reciente, reconocible y cuidadosamente editado, del que extrae códigos de estilo para ordenar un presente saturado.